Invasión Eidética

No hay nada más infeccioso que una idea.

Todo comienza con un cadáver con la cabeza abierta y perdida de materia cerebral, varón, en su casa, sin muestras de lucha, sin causa aparente. Cualquier experto forense, médico, detective o aficionado al CSI se dará cuenta que la rotura del cráneo se ha producido desde dentro. No hay orificio de entrada, ni daño en la boca, nariz, etc.

La única explicación plausible, aunque lejana es la violenta explosión de un tumor cerebral causada por una presión repentina. No hay daño en las venas, ni sangre en ojos o nariz o boca. Y el color del cerebro no parece indicar daños serios ni restos de tumores. Un análisis forense indicará que el cerebro ha podido perder masa o parte ha desaparecido de la escena.

Sería un caso extraño para la medicina si no fuera por su rápida repetición. Otro caso, casi idéntico, esta vez en una concurrida  calle. Los testigos afirman que la victima se agarraba la cabeza con fuerza, y hacía gestos de violencia hasta que su cerebro explotó y cayó al suelo.

A la vez, se denuncian varias desapariciones del tipo “fuga”, alguien abandona su casa con un simple “me voy”. Los familiares de los desaparecidos repiten una misma cantinela, “Tuvo un fuerte dolor de cabeza, rebuscó algo por la casa, y se fue”

¿El dolor de cabeza une los dos sucesos?

Los muertos  eran solteros, del tipo solitario, poco sociables y sin embargo los desaparecidos eran personas preocupadas por los demás, sociables y quizás implicados en proyectos solidarios, o grupos de ocio, como teatro, internautas, etc.

Un tercer suceso hace que todo cobre forma, en una carretera secundaria cerca de la ciudad, un conductor ha atropellado a  varios peatones que circulaban “perdidos” según la declaración del conductor.  La policía además ha descubierto una fila de gente que camina por un lado de la carretera saliendo de la ciudad, sin atender al alto policial ni preocuparse por su seguridad personal.

El rastro de la comitiva lleva a una granja abandonada, donde los peregrinos han establecido un perímetro de seguridad, dejando acercarse solo a los demás de la extraña procesión. No responden a los agentes y si son atacados, responden como una unidad. Un golpe fortuito hace que la cabeza de uno de los peregrinos estalle, y los de su alrededor griten de dolor con un grito infrahumano. Una niña se acerca a los violentos agentes y les entrega una nota. Un simple vistazo a la nota y sus extraños diseños es suficiente para la infección y la cuenta atrás empieza.

En el interior de la granja, han amontonado piezas de maquinaria y unos cuantos de los viajeros están soldando piezas, sin plano y aparentemente al azar. Alguien con ingeniería o un conocimiento similar puede suponer que están construyendo algún tipo  de antena.

Si  no descubren nada más, morirán o se unirán a los peregrinos, depende de sus lealtades, resistirán más o menos tiempo, pero la nueva idea plantada terminará por arrancar a las demás. Si los personajes tienen algún rasgo de lealtad, o de fe, o un fanatismo, odio, animosidad, resistirá más tiempo, pero si es fácilmente influenciable en unas horas se unirá a la comitiva o si no demuestra utilidad para la propagación, su cerebro explotará.

Si los personajes son huraños, solitarios y poco dados a la conversación y los contactos, decorarán la pared con su materia gris, si por el contrario son sociables, y con gran cantidad de relaciones con otros seres humanos, serán utilizados para la propagación de la idea.

Los cuidados médicos,  los narcóticos, el alcohol y todo lo que haga olvidar ayudará a retrasar el virus, un coma inducido lo paralizará junto con el cerebro. Un coma etílico puede terminar con él.

Si se descubre la verdad sobre el mensaje, se pude buscar un experto en lenguaje, para buscar un opuesto y “resetear” las mentes, o incluso “vacunarse” contra la idea. Lo que no se descubrirá será el origen o el objetivo de la idea, el estudiarla puede alimentar la infección, así que todo rastro debe ser destruido.

La Verdad: Se trata de una llamada de auxilio de origen extraterreno, primigenio si te interesa, o incluso de alguna divinidad olvidada. La idea se inocula en el sujeto por la vista o por el oído en forma de mensaje. Las cuerdas vocales humanas no pueden reproducir el mensaje sin métodos electrónicos, la vía de propagación mayor es el  mensaje. Al ser caracteres extraños, el cerebro hace un esfuerzo por asimilarlos y entonces ya los ha asimilado. Has caído en la trampa. Si la mente del sujeto es abierta, su cerebro asimila la información rápidamente y decide ayudar a la causa sin mas preguntas. Si por el contrario es una persona fanática, o con ideas y prejuicios, opone mucha más resistencia al contagio. Si el infectado posee habilidades y dotes sociales, será aprovechado para lograr el mayor impacto y esparcir lo más posible la idea. Si por el contrario es alguien sin apenas relación con los demás, la idea se inmolará causando el fallecimiento del sujeto.

Si el plan es abortado, pero no se encuentra la vacuna, se repetirá de nuevo a intervalos regulares.

Si la vacuna es “liberada” entre la población, los posibles efectos o daños colaterales no serán perceptibles a corto plazo.

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